Amazon bloquea Muse: empieza la batalla entre los agentes de IA y las grandes plataformas

Amazon bloquea Muse: empieza la batalla entre los agentes de IA y las grandes plataformas

Brain Code |

Meta presentó el 8 de septiembre de 2026 Muse, un agente de inteligencia artificial diseñado para hacer algo más que responder preguntas: puede ejecutar tareas en nombre del usuario, como enviar correos, reservar viajes o realizar compras online.

Menos de dos semanas después de su lanzamiento, Muse se encontró con uno de sus primeros grandes obstáculos.

Amazon ha bloqueado al agente de Meta e impide que pueda navegar y comprar en su tienda en nombre de los usuarios.

El conflicto parece puntual, pero plantea una cuestión mucho más amplia: ¿qué ocurre cuando dejamos de ser nosotros quienes navegamos por internet y empezamos a enviar agentes de IA para que lo hagan por nosotros?

Muse no es solamente otro chatbot

Meta presenta Muse como un agente personal de IA.

Su funcionamiento se basa en una máquina virtual dedicada, denominada Muse Secure VM, que incorpora su propio navegador y permite que el sistema trabaje en diferentes servicios en nombre del usuario. Meta asegura además que Muse solicita autorización antes de realizar acciones sensibles, como enviar un correo electrónico o efectuar una compra.

El 17 de septiembre la compañía amplió además su alcance con una aplicación específica para Mac.

En el ordenador, Muse puede interactuar —con los permisos correspondientes— con archivos, mensajes, calendario, notas y correo electrónico dentro de sus aplicaciones nativas.

Es precisamente este tipo de capacidad la que diferencia a los agentes de los asistentes tradicionales.

Ya no se trata únicamente de preguntar:

“¿Qué ordenador me recomiendas comprar?”

El siguiente paso es poder decir:

“Encuentra uno que cumpla estas condiciones y cómpralo por mí.”

Amazon decide que Muse no puede comprar en su tienda

El 20 de septiembre comenzaron a aparecer mensajes de bloqueo cuando los usuarios intentaban utilizar Muse para comprar productos en Amazon.

El aviso indicaba que el acceso continuado de un “agente de IA no autorizado” infringía las condiciones de uso de Amazon.

Según Amazon, la compañía había pedido previamente a Meta que excluyera Amazon.com de las experiencias de compra de Muse, pero Meta no lo hizo.

Amazon también sostiene que nunca había autorizado el acceso del agente, que Muse no se identificaba como tal al navegar por la tienda y que existían dudas relacionadas con el tratamiento de las credenciales de los clientes.

Meta ofrece una versión diferente sobre este último punto.

La compañía asegura que Muse no puede ver las contraseñas ni los métodos de pago de los usuarios. Las credenciales se almacenan de forma segura dentro de su infraestructura y el agente puede utilizarlas sin acceder directamente a ellas.

Por tanto, parte del conflicto no es únicamente tecnológico. También tiene que ver con qué agentes pueden entrar en una plataforma y bajo qué condiciones.

¿Quién controla la relación con el cliente?

Aquí aparece probablemente la parte más interesante del caso.

Hasta ahora, cuando queremos comprar algo en Amazon, entramos en Amazon, utilizamos su buscador, vemos sus recomendaciones y navegamos por su interfaz.

Un agente cambia esta relación.

Podríamos simplemente pedirle:

“Necesito una cafetera por menos de 150 euros, busca la mejor opción y avísame antes de comprarla.”

El agente podría comparar productos en múltiples tiendas y decidir dónde realizar la operación sin que el usuario visite directamente ninguna de ellas.

Para las plataformas, esto puede significar perder una parte importante de la interfaz con el cliente: qué productos ve, qué recomendaciones recibe, qué publicidad aparece y cómo toma su decisión.

Axios señala precisamente que el enfrentamiento entre Amazon y Meta anticipa una batalla por quién controla la experiencia de compra y los datos asociados a ella.

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